Bastón Policial de Goma y Cuero

Bastón Policial de Goma y Cuero

El primer bastón policial era de goma revestido en cuero. La facilidad en su fabricación artesana y la idea disuasoria con su uso no planteaba otros aspectos. Este originario bastón policial se conocía coloquialmente como porra o goma.

Tenemos en cuenta que con las técnicas y tácticas actuales, el bastón sirve en primer lugar para golpear y también para servirnos de el a la hora de controlar e inmovilizar.

Bastón policial de goma, la primera "porra" de las fuerzas de seguridad

Bastón policial de goma, la primera «porra» de las fuerzas de seguridad

En los años 1930, cuando aparece este bastón por primera vez en la uniformidad policial, solo se tenía la idea de golpear con el mismo, independientemente de las lesiones traumáticas que pudiese provocar.

Las primeras defensas policiales eran confeccionadas con tubo de goma muy flexible, siendo la única rigidez la que obtenía al ser recubierto de cuero, si el cuero era grueso tenían mayor dureza. De todas formas cuando se golpeaba, por la flexibilidad del mismo se ceñía a la parte del cuerpo golpeada, provocando marcas sobre la piel de longitud aproximada a la del bastón. Tenemos en cuenta que las costuras que unía el cuero eran “tatuadas” sobre la piel de la persona golpeada.

La legislación, normativa y poder de los agentes de policía de aquellos tiempos, les otorgaba la posición para poder llevar las intervenciones a extremos que poco importaba la forma de reducción y control sobre los malhechores, por ello no se planteaban como ser proporcionales sino resolutivos. Ni siquiera se esbozaba la posibilidad de sujeción o inmovilización usando la porra, puesto que aparte sería difícil poder realizarlo por su longitud y por su flexibilidad.

Había profesionales que por su cuenta abrían las costuras de la porra y llenaban el interior de la misma con arena, para volver a coser después las mismas, dándole mayor peso pero no rigidez.

Los bastones actuales de goma y cuero usan en su elaboración un tubo de goma de un grosor considerable dándoles mayor rigidez al mismo, junto con una mayor longitud dan la posibilidad de poder hacer un uso más profesional, pudiendo realizar controles e inmovilizaciones.

Los bastones policiales de goma y cuero tienden a ser sustituidos en un futuro próximo por las defensas extensibles. De hecho en fuerzas y cuerpos de seguridad cada vez se dota a sus agentes de este tipo de bastón o en su defecto de bastones de policarbonato.

Movimientos con el Bastón Policial

Los movimientos con el bastón policial, son sin duda la base para la ejecución de una buena intervención.

En primer lugar debemos realizar entrenamientos individuales donde nos familiaricemos con el bastón policial, realizando golpes al aire. Posteriormente se complementan con desplazamientos, para ello es conveniente realizar un dibujo en forma de estrella en el suelo para realizar movimientos precisos, sobre todo teniendo en cuenta la separación de los pies.

En las técnicas percutantes posteriores se realizarán en forma descendente y de forma oblicua, nunca hacia arriba. Tenemos en cuenta que las técnicas que entrenemos son las técnicas que realizaremos por el aprendizaje mediante repetición. La falta de entrenamiento nos llevará a realizar golpes instintivos, en los momentos de obcecación por encontrarnos en situaciones límites. Estos golpes no aprendidos e interiorizados tienden a ser golpes descontrolados y  a la cabeza, por ello es preciso un aprendizaje por repetición e insistencia.

Los movimientos con el bastón,  en forma de “ocho tumbado”, no saliéndose de la distancia marcada por la anchura de nuestro cuerpo, nos llevarán a un mejor control de las técnicas a realizar.

Hemos hablado de realizar técnicas al aire en forma de sombra o kata para un primer acercamiento al manejo de la defensa, posteriormente cuando ya se tengan las destrezas iniciales adquiridas, hay que entrenar golpeando a un saco o neumático suspendido o amarrado mediante cuerda o cadena. El paso siguiente es realizar los movimientos con un compañero sin llegar a golpear y así adquirir un control óptimo. Posteriormente haremos técnicas percutantes con un compañero que lleve las protecciones precisas para no causar lesiones y poder entrenar con soltura.

Como finalización del entrenamiento es conveniente realizar combate contra un oponente y a poder ser con distintas armas, para dominar así las distintas distancias que se nos puedan presentar en la intervención real. Para todos estos movimientos y destrezas las competiciones BRICPOL son ideales, ya están diseñadas para acometer este fin.

Para un buen aprendizaje, donde los movimientos de muñeca, hombro y cadera son fundamentales se adquieren realizando entrenamientos diseñados y con los fines mencionados en el presente artículo.

Ataques con bastón policial

Ataques con bastón policial

El bastón policial se usará con distintos objetivos, pero es importante tener el concepto que en intervenciones “complicadas” hay que realizar técnicas percutantes. Los ataques con el bastón policial deben de ser siempre con el concepto de congruencia, oportunidad y proporcionalidad   que nos indica normativamente la intervención policial.

Teniendo en cuenta estos principios, los ataques se dirigirán prioritariamente a las extremidades, siendo las técnicas más contundentes dirigidas con precisión a las piernas, puesto que al ser músculos de mayor volumen las lesiones que se pudiesen producir, serán menores y a la vez se conseguirán los objetivos para poder proceder a la posterior detención del delincuente.

Ataques con bastón policial, preferiblemente descendentes.

Ataques con bastón policial, preferiblemente descendentes.

Las técnicas percutantes de ataque a los brazos serán de menor intensidad puesto que la lesividad puede ser mayor.

Cuando se realicen ataques con el bastón policial, siempre serán descendentes, evitando de esta forma los posibles golpes a la cabeza o a otras zonas corporales evitando complicaciones en la intervención policial.

Los ataques se realizarán con la parte delantera del bastón policial, teniendo una mayor distancia y siendo más eficaz la técnica. Así mismo la zona de sujeción del bastón ha de ser próxima al borde anterior del bastón donde el agarre sea preciso y cómodo, evitando dejar más de tres centímetros entre el final de la mano y el extremo del bastón policial.

Cuando el adversario se encuentre en el suelo, tenemos que evitar usar el bastón como arma de ataque, puesto que en esa posición, los ataques de adversario serán menos peligrosos para el agente y la misión importante será de inmovilización para su posterior detención. Desde el punto de vista social, las técnicas de ataque  con el bastón a una persona que se encuentre en el suelo son detestables.

Estas nociones serán comunes, siendo indistinto que bastón policial se esté utilizando,  bien sea el de madera, de goma-cuero, metal o de polímero endurecido, puesto que el principio técnico es el mismo para todos ellos.

Bloqueos con el bastón policial

Los bloqueos con el bastón policial, son técnicas que tenemos que entrenar puesto que el uso correcto del bastón llega más allá de las técnicas percutantes y de las técnicas de control, siendo la defensa una buena herramienta para hacer bloqueos.

Los bloqueos los entrenaremos para poder ejecutar en intervenciones de distintas técnicas que intentan agredir, los catalogaremos:

  • Con bastón en movimiento.
  • Con bastón a lo largo del brazo.
  • Con bastón sujetado por los extremos.

En el primer caso, nos referimos a bastón en movimiento, cuando sobre una técnica de ataque, realizamos una técnica percutante sobre el brazo, arma, o pierna que ejecuta el golpe. Reaccionaríamos a un golpe con otro golpe, sin duda se produce un bloqueo si conseguimos que la técnica de ataque se frente.

En el segundo supuesto, sujetando el bastón a lo largo del brazo, nos proporciona una forma más determinante de protección, puesto que las posibles técnicas de golpeo no paran en el brazo, sino que se bloquean con el propio bastón. Esta forma de bloqueo es buena cuando tenemos que reaccionar ante ataques con armas pesadas como es un bate de beisbol.

La tercer técnica de sujeción del bastón policial por los dos extremos es compatible con la anterior, puesto que es magnífica ante técnicas fuertes. Es aconsejable para blocar patadas circulares o golpes circulares. Lo mejor de este bloqueo es que el paso posterior para poder hacer uso para hacer técnicas percutantes o inmovilizaciones, es inmediato al tenerlo sujeto de la forma correcta, pudiendo incluso usarlo con las dos manos. Contrario a la técnica anterior, la transición entre el amarre de la posición del bastón longitudinal al brazo a tenerlo ya sujeto de forma natural para el trabajo del mismo, es inmediata.

 

La longitud del bastón policial más idónea

La longitud del bastón policial más idónea

Como agentes de la autoridad, o personal de seguridad tendremos que tener una noción precisa de cuál ha de ser la longitud del bastón policial que más favorezca nuestra actividad laboral.

Observamos a los policías que llevan un bastón policial que estamos acostumbrados a ver y no nos planteamos la longitud del mismo. Lo que nos sorprende es cuando vemos agentes que realizan su servicio con caballo, llevando un bastón de una longitud mayor.

La longitud del bastón policial es un aspecto muy importante a la hora de seleccionar el bastón adecuado.

La longitud del bastón policial es un aspecto muy importante a la hora de seleccionar el bastón adecuado.

Cada unidad policial, tiene encomendados unos servicios muy concretos, seguridad ciudadana, agentes antidisturbios, secciones de caballería, etc. Es la finalidad policial y el entorno en el que tenemos que desarrollar el trabajo, las que nos marcarán las necesidades de la longitud del bastón policial.

Encontramos en el mercado bastones con longitudes más o menos  normalizadas dependiendo del fabricante. Así observamos que en el mercado podemos encontrar las medidas en centímetros o pulgadas,  siendo las más comunes las comprendidas entre las 13” hasta las 32”, en centímetros desde los 33 hasta los 80 centímetros.

Por lo tanto, ¿Cuál es la longitud ideal del bastón policial?

Tendremos en cuenta primero la finalidad del servicio y el entorno físico donde lo desarrollamos.

En lugares cerrados, edificios, celdas, serán bastones cortos para facilitar su uso. Así serán propias para los agentes o personal de seguridad de instituciones penitenciarias, traslados de detenidos  o destinados en oficinas. Las medidas irán desde 13 a 16 pulgadas o los 33 a 50 centímetros.

Dependiendo del cuerpo o el uso del bastón policial, habrá una longitud más adecuada.

Dependiendo del cuerpo o el uso del bastón policial, habrá una longitud más adecuada.

Los agentes “patrulleros” encargados principalmente de la seguridad ciudadana, suelen llevar bastones policiales de 16, 21 o 24 pulgadas. En centímetros, yéndonos a medidas próximas a los 40, 50 ó 60 centímetros. La finalidad de los mismos es la detención de delincuentes, teniendo que hacer uso del bastón policial, con técnicas percutantes y posteriormente de control, o directamente de control.

Los agentes de unidades antidisturbios o unidades equinas cuyas misiones son el control de la concentración de masas y la disolución de las mismas, su trabajo principal se va a desarrollar principalmente en lugares abiertos. Su fin  va a ser cargar siempre a una mayor distancia, y en algunas ocasiones detener controlando e inmovilizando, por ello usarán bastones policiales de longitudes desde las 26 hasta las 32 pulgadas, o desde los 60 a los 80 centímetros.